Hiyalife, el ‘Pinterest de los recuerdos’ de factura española y proyección global

hiyalife

Hay que ser muy valiente para crear una startup y dejarlo todo para intentar que ésta funcione. Y más si se hace en un ámbito tan plagado de competidores como es el caso de las compañías dedicadas a facilitar a los usuarios la colección y compartición de recuerdos en la Red, una práctica, por cierto, muy anglosajona –que radica en los clásicos libros de recuerdos– que poco a poco se va extendiendo a otros países. Fernando Ripollés y David Gómez lo fueron en 2011 cuando abandonaron sus respectivos trabajos (ambos han estado siempre vinculados al ámbito de Internet, la economía digital y la tecnología) para poner en marcha su sueño: la creación de Hiyalife, una plataforma online que permitiera recolectar memorias y ordenarlas de forma cronológica, una iniciativa a caballo entre un álbum digital y una biografía online con una propuesta, aseguran, “diferente” a lo visto en este mercado hasta la fecha.

“Tanto Fernando como yo hemos vivido en múltiples países, de hecho Fernando está en Londres, y tenemos miles de experiencias que hemos ido dejando en el camino y queríamos recuperar y compartir. Así que confiando en el proyecto que teníamos entre manos y aprovechando un dinero que me había llegado de un exit que había hecho lo dejamos todo para centrarnos en poner en marcha Hiyalife”, detalla a TICbeat David Gómez.

 

David Gómez (izda.) y Fernando Ripollés, fundadores de Hiyalife.

Coleccionar, ordenar y visualizar recuerdos

Lo que permite Hiyalife, una propuesta dirigida tanto a usuarios finales como a marcas (“no solo empresas sino fundaciones, ONG, etc.”, matiza Gómez), es, por tanto, construir memorias de forma colaborativa, organizarlas en un contexto determinado, incorporar contenido de otras fuentes, añadir historias de otros y compartirlas, si el usuario lo desea, con aquellos que quiera de forma privada o pública. Y todo ello de forma muy visual pues, señala el portavoz, “nos dimos cuenta de que no solo es importante facilitar al usuario la colección y almacenamiento de recuerdos sino, sobre todo, la visualización de éstos de forma atractiva”. Tanto es así que el propio Gómez califica a la plataforma como “el Pinterest de los recuerdos”.

 

Evolución del proyecto

Durante estos más de dos años el proyecto ha ido tomando forma hasta que en agosto de 2013 se lanzó la versión definitiva –“siempre en proceso de mejora”, apunta Gómez– y en octubre la app para iPhone de la plataforma. “Pensamos que sería mejor lanzar primero una aplicación para iPhone para acotar los dispositivos y la experiencia de los usuarios y sobre ésta última mejorar nuestra propuesta móvil que tiene que ser diferente de la que tenemos en la web. Pero ya estamos trabajando para lanzar, a lo largo de este primer trimestre de 2014, una app para Android.

De momento, Hiyalife cuenta con 2.500 usuarios en su versión web y unos 700 de la app, la mitad de ellos de España y la otra mitad de Reino Unido. “Obviamente nos gustaría tener más usuarios pero hay que tener en cuenta que no hemos hecho ninguna inversión en marketing hasta ahora, que estamos empezando a hacer alguna”, recuerda Gómez. Éste señala, por otra parte, que la gran masa de usuarios provendrá en un futuro del mercado anglosajón al que se adecua perfectamente la propuesta de Hiyalife, ya que es un entorno, como adelantábamos, que ‘devora’ este tipo de iniciativas.

Es más, el siguiente paso del equipo de Hiyalife será abordar el mercado estadounidense. “Ya tenemos programado hacer un viaje de prospección a Nueva York para, si vemos posibilidades de negocio o recibimos financiación de capital de riesgo anglosajón –Ripollés y Gómez están intentando recaudar unos 800.000 euros de parte de diversas entidades en Reino Unido– poder abrir una oficina allí”.

El proyecto, hasta la fecha, ha recibido unos 440.000 euros por parte de unos business angels de España, Reino Unido y Alemania (unos 280.000 euros en 2012 y 160.000 a finales de 2013); y otros 60.000 euros de Telefónica, enmarcados en la iniciativa Wayra de la operadora, ya que Hiyalife fue una de las startups seleccionadas por la aceleradora en Reino Unido para participar en este programa de fomento al emprendimiento.

Memorias desde un prisma diferente

Gómez insiste en que Hiyalife es distinta a las propuestas existentes en el ámbito del coleccionismo de recuerdos y memorias pero, ¿en qué?. Uno de los grandes elementos diferenciadores es que incorpora a las marcas como usuarias de la plataforma, iniciativa que, por otro lado, es clave para la monetización del proyecto. En este sentido, hay que apuntar que el uso de la plataforma es gratuito hasta los cien recuerdos, mientras que si una persona u marca quiere tener una capacidad ilimitada para incorporar memorias y recibir otras ventajas como una URL acortada, entre otras, deberá suscribirse a un paquete premium que tiene un coste de 50 euros al mes.

Hiyalife abre nuevas posibilidades a las marcas en lo que respecta a su estrategia de marketing de contenidos. Por un lado, les permite mostrar su historia de forma cronológica y muy visual en su propio site, una iniciativa esencial para enganchar a sus usuarios de un modo más emocional. Por otro, les facilita la distribución de su contenido, ya que los usuarios pueden seleccionar contenido que les interese de una marca e incluirlo en su propia cronología (por ejemplo, un partido memorable de un equipo de fútbol). Finalmente, los propios usuarios de la marca también podrán contribuir a la línea del tiempo de ésta si así lo quieren sus responsables, enriqueciendo el contenido”, explica el confundador.

 

 

Gómez asevera que la idea de que las marcas utilicen Hiyalife “siempre estuvo desde el principio pero cada vez está teniendo más peso no solo porque supondrá una vía de ingresos sino por los usuarios que traerá consigo”. De momento, Hiyalife solo tiene dos clientes, Ensignia y Busking Project, ambos en Reino Unido, pero Gómez está convencido de que habrá muchos más. “Equipos de fútbol, grupos de música, artistas de todo tipo, empresas de moda, del mundo del motor, fundaciones… todo tipo de marcas se sumarán al proyecto”. En España, al menos de momento, añade el portavoz, la idea es captar usuarios con un modelo gratuito. Por ejemplo, la Asociación de Diabéticos de Madrid, pequeños restaurantes y algunos artistas ya lo usan. “También estamos hablando con otras entidades como los clubes de fútbol Barcelona o Atlético”, afirma Gómez, quien considera, por otro lado, que los principales clientes provendrán de Estados Unidos cuando Hiyalife desembarque al otro lado del Atlántico.

Precisamente este interés por las plataformas de recuerdos y la existencia de mayor financiación para startups en general es lo que hizo que Ripollés y Gómez optaran por fundar y establecer la empresa en Reino Unido y no en España. “Está comprobado que el tercer hobby de los americanos es tener un libro de recuerdos, de ahí que nuestro proyecto tenga tanto sentido para el mundo anglosajón”, añade Gómez.

Un mercado plagado de competidores

No obstante, Gómez es consciente de que entrar en este segmento de mercado es complejo teniendo en cuenta lo habitado que ya está. “Es un mercado muy plagado pero nuestra propuesta de valor es un poco diferente. Valoramos el control del contenido pero también permitimos que se comparta públicamente si el usuario lo quiere. Por otro lado, nuestra propuesta es muy visual”, sentencia.

En este sentido, explica Gómez, Hiyalife difiere de iniciativas como las apps Lifecake y Thislife (comprada por Shutterfly) muy dirigidas a recuerdos familiares y que priman mucho la privacidad. También es diferente de las plataformas de amalgama de recuerdos como Momento o de plataformas como la británica Friends Reunited, que reúne memorias que ya existen como la coronación de la reina de Inglaterra.

Gómez reconoce que en sus inicios el equipo fundador llegó a tener miedo de Facebook pero ahora ven la red social como un claro complemento de Hiyalife. “Cuando Facebook lanzó su timeline justo estábamos preparando la primera ronda de financiación y temimos que fuera una competencia. Con el tiempo hemos visto que cada vez menos gente asocia a Facebook a temas relevantes y personales de tu vida. No es, desde luego, un sitio donde quieres guardar tus recuerdos ya que tiene mucho ‘ruido’ y cuesta distinguir aquellos momentos importantes que quieres guardar y otras tantas cosas y comentarios que pasan por la red social”, indica el portavoz quien, por otro lado, destaca el valor de la plataforma para Hiyalife. “Mucha gente se engancha a Hiyalife a través de Facebook, facilita el viaje del usuario hacia nosotros así que tiene mucho valor para nuestra propuesta”.

De momento, Gómez y Ripollés están centrados en recabar usuarios y nueva financiación que dé alas a su startup. “Hasta el próximo verano no esperamos ingresos. El breakeven llegará a finales de 2015”, revela.

 

 

Etiquetas ,
Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.

Contenidos Relacionados

Top