Un método para emprendedores real “como la vida misma”

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"Esto es un programa muy competitivo. Lo es. Es duro". María Cebrián es la consejera delegada de Aomm.tv, un site de vídeos bajo demanda especializado en yoga. Cebrián es también una emprendedora y, sobre todo, es una de las graduadas de la primera edición del Founder Institute en Madrid. La empresaria, que acabó su formación este verano, ha sido una de las protagonistas del evento con el que, en cierto grado, se da el pistoletazo de salida al segundo semestre de la incubadora de start-ups en la capital. Cebrián decidió contar, con toda la sinceridad posible, cómo había sido la experiencia y, a tenor de lo que contaba y de sus reflexiones, aunque ha sido duro, muy duro, la experiencia ha valido la pena. "El Founder es muy bueno haciéndote ver que tu proyecto necesita trabajo, mucho trabajo", explicaba. Aunque las horas lectivas del programa son 20 a la semana, con cuatro meses de formación, como dejó claro María Cebrián las horas de trabajo son muchas más. "Es un método que te obliga a acelerar tu proyecto. No hay excusas", apuntaba, para no hacer lo que estabas pensando en lanzar. Ella misma, que tenía una idea desde hacía unos meses pero que no se decidía a convertirla en una empresa, pudo hacerlo con su propuesta. "Pensaba en el proyecto, pero no hacía nada. Estaba sentada en casa", indica. ¿Cómo funciona el Founder Institute? “No somos ni una aceleradora ni un startup weekend”, han dejado claro desde el Founder Institute al principio de la presentación. Tampoco, aunque sea un paralelismo bastante atractivo, son un Operación Triunfo para emprendedores. Hay una academia, hay unos mentores (profesionales que pueden contar y enseñar algo realmente útil a los participantes, desde cómo establecer un plan de marketing hasta cómo gestionar el proceso de contratación y captación de talento) pero el objetivo final no es que quede uno.Como en los talent-shows, hay expulsiones: si el equipo no considera que tu proyecto te apasiona o si tus compañeros de promoción juzgan que no trabajas lo suficiente serás eliminado. Pero la expulsión no es el objetivo. El objetivo es hacer que las propuestas se conviertan en empresas con potencial. Todo va muy rápido, porque hay que lograr ese éxito en cuatro meses, pero según Cebrián el ritmo es similar al "de la vida misma". "Empiezas a sentir que esto es así en la vida real". De dudar sobre qué hacer con una idea, el estudiante se encuentra con que la idea es una compañía y que tiene que tomar sus riendas. Es, según esta emprendedora, "una visión empresarial, menos ingenua". "Empecé con una idea. Hoy ya tengo la landing page de mi web. Tengo inversores y he constituido mi empresa", concluye Cebrián.

Lo que importa no son las ideas

Cebrián tiene claro que para ser emprendedor hay que ser de cierta pasta. De hecho, el propio Founder Institute tiene una manera diferente de encontrar al emprendedor que uno puede llevar dentro. Para entrar en la formación hay que pasar un test predictivo, alta tecnología que separa, por así decirlo, el grano de la paja. Este primer paso es la anécdota llamativa sobre un método fundado por Adeo Ressi, un serial entrepreneur de Silicon Valley que decidió hacer algo distinto para poner freno a un problema. Cada año empiezan muchas startups, pero muy pocas consiguen hacer realmente algo. Su propuesta no sólo es intensiva en formación sino que además crea una red de emprendedores mundial (el Founder Institute está en cinco continentes) y de inversores también de todo el globo. Al final de la formación, los graduados no sólo saben cómo hablarles sino que además los conocen. Un emprendedor tiene, por así decirlo, una parte en la que se nace y una idea. Aunque, como explicó Jaime García Cantero, analista independiente y uno de los mentores del proyecto, la idea no es tan importante.  "No es que tener ideas sea repugnante", bromeba, "pero vuestras ideas -  y no os preocupéis - el 90% son malas".  "No es que las ideas no sean importantes, pero tenéis que quitaros  de la cabeza que tener una idea es suficiente. Hay que tener una idea cada día", indicó, señalando que la pasión por hacer lo que gusta es tan importante cómo tener esas iluminaciones brillantes. Ser innovador y ser apasionado son dos de las características que necesita un buen emprendedor.
El Founder Institute iniciará en breve su segunda edición en Madrid, buscando a esos innovadores y apasionados emprendedores. El proceso de prerregistro está ya abierto a todos aquellos que quieran defender su candidatura como futuros graduados. En la primera edición, la lista de graduados abarcó diferentes disciplinas.

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