15 ingredientes para ser un buen CEO para tu startup

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No es una labor fácil en absoluto. Tampoco implica toda la pompa que se le presupone al puesto más si cabe en el día de día de una startup en el que más te vale mancharte las botas y las manos de barro si quireres que tu negocio no pierda el rumbo. Hay multitud de recetas y seguramente todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra opinión, bien porque ejercemos, bien porque les reportamos. Te damos 15 ingredientes que pensamos debe contener la receta para cocinar un buen CEO.

Sé un CEO de verdad

Se trata de asumir la responsabilidad desde el primer momento. Si te encuentras en la diatriba entre la repercusión mediática o el negocio, ¿qué harías? Un buen CEO iría sin duda hacia aquello que genera resultados.

Aprende a delegar

Permítete no caer en al micro-gestión y delega son perder de vista por el espejo retrovisor cómo se están llevando a cabo las tareas. Tu empresa tiene que crecer pero tu equipo tiene que desarrollarse profesionalmente para ayudarte a alcanzar el objetivo. Haz lo posible porque asuman responsabilidades, tomen riesgos y hagan suya la filosofía de la compañía.

Mantén la visión de tu negocio

Tu papel es crear la visión de la compañía y hacer que el equipo la comparta, la mejores y vele por ella. La visión estratégica no se logra en un único ejercicio, por eso un buen CEO es aquel que sabe implementar a lo largo del camino aquellas mejoras que hacen crecer la visión para llevar el negocio a cotas más altas.

Asume los miedos y el stress

El contexto actual es complicado y el equipo tiene que estar plenamente motivado. Asume la presión del entorno y no permitas que las complicaciones nublen la creatividad y tranquilidad del equipo para lograr su máximo rendimiento.

Debes ser un buen enlace entre tu compañía y los inversores

El interfaz entre los empleados y los inversores eres tú. Procura reportar con claridad y ser una buena correa de transmisión de las propuestas de los inversores para con el desempeño de los empleados.

Emplea gran parte de tu tiempo en encontrar a la mejor gente para tu equipo

Es crucial, quizás lo más importante. Trabaja para encontrar el mejor talento. Incorpora rápido dichos miembros al equipo y haz que su labor sea ejercida en las áreas en las que puedan demostrar mayor diligencia y motivación. Haz que crezcan y que brillen para que den lo mejor de sí mismos. Si te equivocas, sé igualmente veloz para hacerlos salir de tu compañía.

Tú eres lo que dicen tus productos y servicios

Más allá de que puedan venir en el futuro recursos más específicos a tu startup, debes estar cerca del desarollo y entrega de tus productos y servicios. A nadie le caben dudas de que Apple o Facebook no serían lo mismo si Steve Jobs o Mark Zuckerberg no hubieran estado tan cerca en el diseño, desarrollo y evolución de sus productos o servicios.

Aprende cada día

Serás mejor líder vestido de la humildad necesaria como para saber que aprender de los errores cada día y corregir es algo fundamental en el día a día de tu gestión. Es imposible que sepas todo de cualquier aspecto que subyace en el negocio. Aprenderás por el camino. Mientras tanto, haz lo posible por rodearte de un buen equipo de colaboradores, partners y mentores.

No está de más tener ciertos conocimientos técnicos

No será necesario que sepas tirar líneas de código. Será más que suficiente con que seas consciente de las implicaciones de los desarrollos que tiene pendiente de abordar tu equipo, los costes, los plazos y el equipo necesario para llevarlos a cabo.

Deberás ser capaz de poner hitos y plazos

Es estratégico poder colocar las piezas adecuadas en cada situación y moverlas en busca de un objetivo concreto y en un plazo estimado. De otra forma los presupuestos se disparan y la motivación del equipo caerá en picado. Analiza experiencias anteriores para mejorar tus procesos y la productivida del equipo.

Prepárate para la improvisación: “shit happens

Te enfrentarás a situaciones inesperades. Prepárate para lo peor y para tomar las decisiones más drásticas. Es tu responsabilidad y debes actuar lo más rápidamente posible.

Motiva a tu equipo para afrontar las situaciones más difíciles

Sé transparente en situaciones de dificultad y tratar de sacar lo mejor de cada miembro de tu equipo trabajando desde la motivación para que no pierdan el foco del negocio en rumores quizás infundados.

Aprende a ser un buen comunicador

Ser capaz de transmitir tu pasión y tu energía a diario deberá ser una de tus palancas de gestión fundamentales. Sé claro, directo y haz de cada nuevo proyecto un gran reto para el equipo. Sé respetuoso y trata de dar lo mejor de ti para mostrar seguridad y generar confianza. Aprende también a asumir tus errores.

Quizás hasta sea bueno que tengas poco o nada aprendido

Lo preconcebido no funciona, sobre todo en un negocio de pequeñas dimensiones. Es probable que tengas un MBA pero éstos están en su mayoría pensados más para grandes empresas que para negocios de reducidas dimensiones. Abre bien los ojos y prepárate para salir de los manuales y poner en marcha tu capacidad de abstracción. Aunque mucho dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos, tenerlo y saber emplearlo te será de gran ayuda en la mayoría de los casos.

Aprende a decir NO

Es complicado a veces pero debes ser lo suficientemente fuerte e inteligente como para saber diferenciar lo que te ayuda de aquello que únicamente te separa de tus visión y tus objetivos. Salirte de lo previamente acordado con tu equipo por un compromiso vago de última hora, podría poner en riesgo la estrategia de tu compañía.

Estos son los 15 ingredientes para ser un buen CEO que te proponemos. ¿Cuáles son los tuyos? Estaremos encantados de conocerlos y compartirlos con la audiencia.

 

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